viernes, 16 de junio de 2017

Achá se presenta ante la Fiscalía por el caso taladros


El expresidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Guillermo Achá, se presentó hoy de manera voluntaria en dependencias del Ministerio Público de La Paz para pedir que se lo convoque a declarar por el caso taladros.

Según información a la que accedió la agencia ANF, Achá llegó a la Fiscalía aproximadamente a las 10:50 y entregó un memorial a la comisión de fiscales del caso taladros, que está integrada por Rudy Terrazas y Ramiro Jarandilla.

En dicho documento, Achá dice que no hay ninguna denuncia formal en su contra, sin embargo, pese a ello "me apersono voluntariamente" a la Fiscalía "a efectos de que se me convoque" a declarar.

Esta presentación de Achá ante el Ministerio Público se registra a un día de que el presidente Evo Morales lo reemplazara del cargo de presidente interino de YPFB por Oscar Barriga.

La destitución de Achá se produjo en medio de una serie de críticas, especialmente entre la oposición política del país, por la no inclusión de su persona en la lista inicial de los procesados por las presuntas irregularidades en el proceso de adjudicación de la empresa italiana Drillmec para la compra de tres taladros.

Además los coimputados de este caso (por los presuntos delitos de uso indebido de influencias e incumplimiento de deberes) aseguraron en los últimos días que el expresidente YPFB autorizó a la gerente de YPFB Andina, Carmen Lola Tellería, a participar de todas las reuniones del proceso de adjudicación sin ser parte del Comité de Licitación.

YPFB, más de 10 años en medio de denuncias


Desde 2006, cuando se produjo la nacionalización de los hidrocarburos y la reconstitución de la estatal petrolera Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), la empresa tuvo siete presidentes interinos que fueron destituidos en medio de denuncias de corrupción que llegaron a la justicia, aunque no todas se aclararon.

De los siete hombres fuertes de hidrocarburos, dos fueron detenidos y enviados al penal de San Pedro, Santos Ramírez y Guillermo Aruquipa, ambos compañeros de partido y hombres cercanos al entorno del presidente Evo Morales.

De los dos, hoy solo Santos Ramírez guarda detención en el penal de San Pedro y enfrenta una docena de juicios que él cree que están digitados desde el mismo poder que pretende mantenerlo detrás de las rejas, según dijo a EL DEBER luego de conocer la noticia del cambio de presidente en YPFB.

Los expresidentes
Jorge Alvarado fue el primer presidente de YPFB, pero duró menos de un semestre tras ser acusado de la firma de un contrato de exportación de petróleo a Brasil con una intermediaria, y aunque se mencionó un daño de $us 39 millones, no hubo investigación y al final, en agosto de 2006, fue reemplazado por Juan Carlos Ortiz Banzer.

Ortiz Banzer duró un poco más, de agosto de 2006 a enero de 2007, y en conferencia de prensa anunció su retiro de la entidad al señalar que su visión de empresa no fue comprendida por las autoridades del sector.

Luego asumió Manuel Morales Olivera, pero duró tres meses en el cargo, de enero a marzo de 2007. El denominado caso Rugrats fue lo que condenó a Morales, tras ser sindicado por el propio ministro Carlos Villegas. Su gestión había sido cuestionada por la firma de 44 contratos mediante negociaciones secretas con las petroleras.

A Morales lo reemplazó el ex- asesor y hombre cercano a Evo Morales, Guillermo Aruquipa, y fue designado en plena crisis de provisión de gas licuado a la ciudadanía. Juró en marzo de 2007 y duró un año; en 2009 fue acusado de tres delitos, pero luego fue liberado porque no le probaron nada y hoy trabaja como funcionario estatal.

En 2008 asumió la presidencia de YPFB Santos Ramírez y cuando este fue acusado, el entonces ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas, en 2009, tomó el puesto convirtiéndose en el presidente que duró más años en la institución, pero igual enfrentó denuncias de corrupción y nepotismo, aunque nunca fue investigado. Villegas falleció tras padecer una enfermedad terminal; lo sucedió Guillermo Achá, quien inició su gestión en 2015 y enfrentó denuncias de corrupción en el caso taladros, hasta que fue cambiado ayer, día en que asumió Óscar Barriga.

Desde el penal
Santos Ramírez, cuya gestión estuvo marcada por los casos Sipsa y Catler, y que hoy cumple una condena de 12 años desde enero de 2012, ayer insistió en ser inocente y aseguró que nunca lo dejaron sacar los documentos de sus oficinas para presentar sus descargos.
Desde el penal, advirtió de que si no se digitaliza la forma de contratación en YPFB, la corrupción no va a desaparecer.

Está recluido en San Pedro
Santos Ramírez habla desde el penal

Entre rejas
El expresidente y hombre fuerte del MAS no pierde de vista el acontecer político, ayer vio la posesión del nuevo mandamás de YPFB en el penal.

Sus procesos
Dice que le abrieron 12 juicios y salió airoso en varios de ellos, pero por alguna razón los fallos se revocan en Sucre.

Delegado
Santos Ramírez es delegado de su sección en el penal y realiza trámites para sus compañeros de encierro todos los días en los tribunales.

Silencio
Prefiere no acusar a ninguno de sus sucesores y evita mencionar los casos de corrupción que él conoce.

Santos Ramírez Tres factores provocan corrupción en YPFB

El expresidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Santos Ramírez, indicó que existen tres factores para que la corrupción continúe presente en el interior de la empresa estatal: el poder político, económico y administrativo.

En diálogo con EL DIARIO, el ahora recluido en la cárcel de San Pedro, expresidente de YPFB dijo: “El Estado debe implementar nuevas tecnologías y debe eliminar las comisiones que están a cargo de las licitaciones”.

“Estos problemas continuarán dentro de YPFB, porque es una disputa del poder político y económico en el interior de la estatal; se crean grupos intocables en el interior, que sí los tocas te arman cualquier proceso. Si continúan trabajando con el modelo de las comisiones, los casos de corrupción continuaran”, expresó Ramírez a EL DIARIO en una entrevista en la cárcel de San Pedro, donde se encuentra recluido.

Guillermo Achá fue destituido de la presidencia de la estatal petrolera por estar presuntamente involucrado en varios hechos de corrupción, durante su gestión que dio inicio desde el 5 de febrero de 2015. El caso más connotado es el proceso de adquisición de tres taladros de perforación valuados en $us 148.8 millones.

Ramírez manifestó que las empresas estatales que están a cargo de la producción y administración de los recursos naturales de un determinado país son importantes porque los estados dependen de ellos. En el caso de Bolivia, este depende de los recursos económicos que la empresa obtenga por la venta de los hidrocarburos.

Por eso es necesario que los procesos de licitación y contratación deber ser transparentes, deben ser publicados para evitar que más casos de corrupción se generen en el interior de la estatal.

TRANSPARENCIA

Para evitar que continúen con estos casos de corrupción, se debe implementar una plataforma virtual en la empresa estatal, con la finalidad de transparentar los procesos de contratación, las licitaciones de los proyectos.

“En el caso de las licitaciones, cualquier proyecto que se presente será publicada la información, el proceso será más transparente. Ya no habrá la directa negociación de las empresas privadas con los encargados de las diferentes comisiones de la empresa estatal”, fundamentó Ramírez.

Otra de las nuevas implementaciones que el Estado debe realizar es la creación de un ministerio de tecnologías de la información y comunicación, el cual permitirá que se implemente un software de última generación para eliminar la burocracia y la corrupción en el país.

PROSPECCIÓN

Uno de los puntos que también observó el expresidente de YPFB es que Bolivia no cuenta con una empresa de prospección y exploración de los recursos hidrocarburíferos, la estatal petrolera solo está a cargo de la administración de las reservas de gas que cuenta al momento, pero no se realizaron más estudios para la exploración de campos de reservorio de gas.

“Bolivia no cuenta con una empresa de prospección y exploración que eso debe ser lo más importante para el país. Es posible que dentro 10 años más ya no contemos con reservorios de gas, lo cual será lamentable y afectará al estado. Esta debe ser la primera tarea del Gobierno, crear una empresa de exploración y prospección”, destacó Achá.

Por último, resaltó la necesidad de conocer los reservorios de gas que tiene el país, “YPFB no produce ni un solo barril de petróleo y ni un solo metro cúbico de gas, lo único que hace es administrar las reservas de hidrocarburos que se hallaran en anteriores exploraciones”, precisó.

ANTECEDENTES

La empresa estatal se vio envuelta en varios hechos de corrupción en al menos cinco gestiones. En esta medida, Jorge Alvarado (2006), Juan Carlos Ortiz (2006-2007), Manuel Morales Olivera (2007), Guillermo Aruquipa (2007-2008), Santos Ramírez (2008-2009), Carlos Villegas (2010-2014) y Guillermo Achá (2015).

Ramírez fue posesionado el 12 de marzo de 2008, fue una de las más criticadas debido a que se iniciaron 12 procesos por presuntos hechos de corrupción.

Ordenó la conformación de la empresa YPFB-Sipsa y suscripción de contrato de recalificación de garrafas. En el segundo caso Catler Uniservice, el expresidente fue acusado por corrupción en la adjudicación de obras a la empresa mencionada, la cual estaba encargada de la construcción de la Planta Separadora de Líquidos (Río Grande-Santa Cruz).

También resaltan otros diez casos con diferentes denominaciones: caso Mario Cossio Mac Galem y otros, caso Daesung, caso medidor volumétrico, caso “telas”, caso “zapatos”, caso Estación de Servicios Uruguay, caso camisas y blusas, caso Advisory Group y caso falsificación.

Los hechos comunes que se presentaron en la empresa estatal, se refieren a contratos lesivos contra el Estado, uso indebido de influencias, enriquecimiento ilícito, accidente de tránsito, atraco y asesinato del empresario tarijeño Jorge O´Connor D‘Arlach. Además del robo de llantas y baterías, una red de corrupción en la unidad de comunicación y, finalmente, el caso de las narcocisternas.

miércoles, 14 de junio de 2017

El presidente de YPFB está cercado por el caso taladros

La presunta adquisición irregular de tres taladros de perforación petrolera a la empresa italiana Drillmec acorrala al presidente de YPFB, Guillermo Achá, y los trabajadores petroleros informaron que el presidente del Estado, Evo Morales, evaluará -junto a ellos- su gestión y continuidad en la estatal petrolera. Sin embargo, en la agenda presidencial no está prevista tal reunión.

Ayer circuló en las redes sociales rumores sobre la renuncia del sucesor del desaparecido expresidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) Carlos Villegas. Otras fuentes del sector también tenían esa información.

Ante las constantes solicitudes de los medios de comunicación para obtener una versión oficial, la oficina de prensa de la compañía se limitó a informar que Achá "trabaja con absoluta normalidad en su despacho, ubicado en el piso 6 del edificio de la casa matriz de YPFB”.

En declaraciones a ERBOL, el secretario ejecutivo de la Federación de Trabajadores Petroleros de Bolivia, José Domingo Vásquez, anunció que hoy en una reunión con el presidente Morales se evaluará la gestión del titular de YPFB, a raíz de algunos problemas e irregularidades que se encuentran bajo investigación de la Fiscalía de La Paz.

"El día de mañana (miércoles) vamos a reunirnos nuevamente con el presidente Evo Morales.

Nosotros en la medida que podemos participar como parte laboral, lo hacemos. El presidente está evaluando la gestión y, por supuesto, como ya está el tema en investigación en la Fiscalía, esperamos que en las próximas horas se vayan teniendo los resultados de esas instancias”, manifestó en Palacio Quemado.

Dijo que prefieren no adelantarse al trabajo de la Fiscalía, pero en el marco del control social, solicitan al presidente Morales, que siempre se mande un mensaje de transparencia porque YPFB está en la mira de todos.

La presión para que Achá sea convocado por la Fiscalía a declarar en el caso taladros aumentó, luego de que los coimputados en la investigación aseguraron que éste autorizó a la gerente legal de YPFB Andina, Carmen Lola Tellería Guzmán, a participar de todas las reuniones con Drillmec, sin ser parte del comité de licitación.

Esta ejecutiva fue enviada a prisión, imputada por los delitos de incumplimiento de deberes y uso indebido de influencias.

El 1 de junio, la defensa de cinco de los 16 imputados en el proceso apuntó a la responsabilidad de los mandos superiores.

Mario Villafán, abogado de Gizel Siles, afirmó que los administrativos de YPFB acusados sólo acataron las disposiciones del mando superior, como la gerente Legal Corporativo, Cinthia Novillo S., y del jefe de Unidad Jurídica, Fabián Rogelio Avilés.

La oposición exige el alejamiento de Achá, mientras duren las investigaciones.




La investigación que impulsa la Fiscalía

Proceso El Gobierno denunció ante la Fiscalía a 16 personas por irregularidades en la contratación de Drillmec para la compra de tres taladros a YPFB por $us 148 millones.
Respuesta Achá defendió la legalidad del proceso.
Apertura La Unidad de Transparencia del Ministerio de Hidrocarburos halló irregularidades en el proceso.

Caso Rózsa Denuncian amedrentamiento en juicio

El procesado Hugo Paz Lavardens denunció amedrentamiento por parte del Ministerio público y del Ministerio de Gobierno en el caso Rózsa.

Lamentó que las autoridades judiciales del Gobierno no permitan la libre declaración de los testigos de descargos en las audiencias del juicio oral.

Lavardens presentó como testigos a sus cuñados Lino Roca y Abraham Dabdoub, los mismos que se hicieron presentes en la audiencia la mañana de ayer para declarar.

Detalle. El abogado defensor de Lavardens, Gary Prado, indicó que en más de una oportunidad los fiscales y los representantes del Ministerio de Gobierno cuestionaron a los testigos con otros fines durante su declaración.

Una de las observaciones fue al representante del Ministerio de Gobierno, que preguntó al testigo si alguna vez había emitido comentarios o compartido publicaciones en contra del presidente Evo Morales o el Gobierno.

El testigo respondió que no, que no recordaba. Luego de esto se pidió al Tribunal de Sentencia a cargo del caso una copia de las actas de la audiencia porque se iniciaría un proceso por falso testimonio contra el testigo.

Críticas. Por tal motivo, Lavardens decidió renunciar a sus testigos de descargo para evitar mayor amedrentamiento a quienes vengan. "Lamentablemente hicimos notar de la situación al Tribunal pero no hizo nada, entonces no podemos permitir que se continúe con este tipo de amedrentamiento a personas que no tienen nada que ver en el proceso", dijo Prado.

"Quieren imponer el miedo a los testigos, anunciando procesos, por eso decidí no traer a nadie más, no tiene sentido que ellos paguen. No pueden, las redes sociales son públicas no pueden fijarse en eso. Pero ya lo consiguieron ellos, así actúan", dijo el procesado.

A su turno la senadora de oposición Carmen Eva González, que se encontraba presente, lamentó las actuaciones de las autoridades judiciales, señalando que existen otros fines.

"Hay una clara intención de impedirle que declaren, la pregunta es ¿por qué? ¿Qué ocultan? Que salga a flote la verdad que este juicio es armado", añadió.

Parte policial señala que Achá fue arrestado por conducir ebrio, YPFB niega este extremo

De acuerdo a un parte policial de Tránsito de la Zona Sur, de la ciudad de La Paz, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Guillermo Achá, fue arrestado la madrugada del 28 de enero por conducir con exceso de velocidad y en estado de ebriedad un vehículo marca Toyota de color negro con placa de control 4037-HYU.
La oficina de prensa de la estatal petrolera negó este hecho y aseguró que el máximo ejecutivo de la estatal petrolera se encontraba en Santa Cruz festejando el cumpleaños de su hija.

De acuerdo al parte policial de Tránsito de la Zona Sur al que accedió ANF, durante el patrullaje realizado la madrugada del 28 de enero, se procedió a arrestar al conductor, Guillermo Luis Achá Morales con carnet de identidad 4787313, por conducir con exceso de velocidad el vehículo tipo vagoneta de color negro.

Sin embargo, la unidad de prensa de YPFB indicó que el presidente de YPFB, Guillermo Achá, aclaró en su oportunidad a otro medio de comunicación que buscaba precisar este caso, que el día señalado del supuesto arresto se encontraba en Santa Cruz a donde se trasladó para festejar el cumpleaños de su hija, que no conduce ningún vehículo negro, y que incluso el número de su carnet que figura en dicho parte policial es incorrecto.

El informe de intervención policial preventiva de acción directa firmado por el sargento de turno, Julio Apaza, señala textual: “por este motivo se detuvo este vehículo, identificando al conductor como el señor Guillermo Luis Achá Morales, con carnet de identidad 4787313, el mismo que se encontraba con aliento alcohólico, motivo por el cual fue conducido a dependencias de Tránsito de la Zona Sur, quedando en calidad de arrestado”.

En el formulario que especifica los datos personales, se señala que Achá Morales es boliviano, de profesión administrador de empresas, casado y con domicilio en la zona de Achumani de la ciudad de La Paz.

La oficina de prensa de YPFB incluso habló de una documentación “fraguada” que pretende afectar la imagen de Achá, en momentos en que la estatal petrolera atraviesa un momento delicado.

Un supuesto proceso irregular de contratación de la empresa italiana Drillmec para la provisión de tres taladros por $us 148,8 millones ha derivado en la suspensión de 15 funcionarios y la detención preventiva en diferentes cárceles del país de siete personas, todas vinculadas a la estatal petrolera.

Gobierno deja en manos de la Fiscalía situación del presidente de YPFB en el caso Taladros



El Gobierno dejó en manos del Ministerio Público la situación del presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Guillermo Achá, quien fue mencionado por los vinculados en el irregular proceso de contratación de Drillmec para la compra de tres taladros.

“El caso específico, la denuncia contra el presidente de YPFB y otras autoridades, está en la instancia que corresponde que es el Ministerio Público”, afirmó la ministra de Comunicación, Gisela López, al ser consultada sobre la situación y permanencia de Achá al frente de la estatal petrolera.

Investigados en el denominado caso Taladros mencionaron a Achá en sus declaraciones. Es más, según la Fiscalía, la gerente Legal de YPFB Andina S.A., Carmen Tellería, habría recibido un aval especial del presidente de YPFB para participar de las reuniones de seguimiento del contrato de los equipos de perforación.

En reiteradas oportunidades, la autoridad aseguró que todo el proceso de licitación y contratación estuvo enmarcado en los procedimientos y negó que se haya cometido irregularidades.

“Aquí lo importante es que los supuestos hechos de corrupción han sido denunciados por el mismo Gobierno, debemos recordar que todo lo que se está informando es fruto de la Unidad de Transparencia a la cabeza del compañero (Edmundo) Novillo”, aseguró López.

Negó que en el gabinete ministerial se haya tratado la situación judicial del proceso de contratación con la empresa italiana o la permanencia en el cargo del presidente de la estatal petrolera.

“Este Gobierno está luchando contra la corrupción caiga quien caiga, las pruebas son las autoridades presas”, aseguró y dejó en manos de la Fiscalía el caso y la situación de Achá.

Con Tellería, son siete las personas que fueron encarceladas; todos por los de los delitos de incumplimiento de deberes y uso indebido de influencias. (14/06/2017)