martes, 31 de enero de 2012

Hoy dan lectura completa de la sentencia contra Santos Ramírez

Noticia publicada el 31 de Enero de 2012 en El Deber

El Tribunal Primero de Sentencia de La Paz confirmará hoy, cuando lea la sentencia completa, la pena de 12 años para el expresidente de YPFB Santos Ramírez y los delitos cometidos en la firma ilegal de contratos con la empresa Catler, anunció ayer el fiscal Harry Suaznabar.
"Con la lectura en su integridad se conocerán los fundamentos del fallo que dictó el jueves el tribunal en contra de Santos Ramírez y los otros co- procesados", explicó.
Informó que después de que el Ministerio Público conozca el fallo tendrá un plazo para presentar una apelación, si el caso amerita, sobre todo contra Miguel O´Connor D´Arlach, Julio Amagua y José Daniel Álvarez Gantier, absueltos de toda culpa en el juicio.
Según la resolución del tribunal fueron sentenciados Santos Ramírez con 12 años de cárcel; Agustín Tomás Melano con 6 años (prófugo); Luis Fernando Córdova con 6 años; Javier Navia Doria Medina con 6; Giovana Navia Doria Medina con 9; Esther Nogales con 9; Mauricio Ochoa Urioste con 9 (prófugo); Marco Antonio Vega del Carpio con 9 y Misael Gemio Jordán con 3 (prófugo).
El fiscal justificó las sentencias por los contratos irregulares entre YPFB y Catler Uniservice, para la construcción de una refinería en la localidad cruceña de Río Grande, valuada en 86 millones de dólares.
Los delitos que pesan son contratos lesivos al Estado, cohecho pasivo, asociación delictuosa, uso indebido de influencias, cohecho activo, incumplimiento de deberes, conducta antieconómica y negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones. /ABI

viernes, 27 de enero de 2012

Los pagos llegaron a casi 17 millones de dólares

Noticia publicada el 27 de Enero de 2012 en Pagina Siete

Según un informe oficial , Santos Ramírez, ex presidente de YPFB, instruyó pagos en favor de la empresa estadounidense Gulsby Process Systems por 13,21 millones de dólares y a la compañía Uniservice por 3,30 millones de dólares. En la actualidad, la petrolera estatal espera el resarcimiento de esos 16,51 millones de dólares.

Para realizar los pagos del contrato entre YPFB y Catler Uniservice, se abrió una carta de crédito en el Banco Unión.

Las investigaciones revelaron que la sociedad accidental Catler-Uniservice se constituyó apenas tres días antes de la firma del contrato con YPFB, el 14 de julio, efectuada con bombos y platillos en Río Grande.

Según el informe de una comisión gubernamental que investigó el caso, la apertura de la carta de crédito por 35 millones de dólares, a cuenta de la asociación accidental Catler Uniservice, para beneficiar a la empresa Gulsby Process Systems LLP Texas-USA, con recursos del fideicomiso (de 45 millones de dólares), permite establecer que el entonces presidente ejecutivo de YPFB había adjudicado el contrato a una asociación accidental, Catler Uniservice, que no tenía la capacidad financiera para emprender el proyecto.

De acuerdo con ese informe, los adjudicatarios del proyecto para la instalación de la planta extractora no asumieron riesgo alguno; el Estado fue el que, durante la operación irregular, asumió todo el riesgo de la operación con Gulsby.

Develada la trama de corrupción en YPFB, se congelaron las cuentas del contrato, de tal modo que algunos de los involucrados no pudieran cobrar cheques incluso firmados por el asesinado Jorge O’Connor D’Arlach.

Un asesinato develó trama de corrupción en la estatal YPFB

Noticia publicada el 27 de Enero de 2012 en Pagina Siete
El trágico suceso, aquel 27 de enero de 2009, se desarrolló en cuestión de segundos.

A eso de las 10:20, la vagoneta Mitsubishi en la que iban los primos Javier Navía Doria Medina y Gonzalo Aramayo Doria Medina se estacionó a unos metros de la esquina formada por la avenida Tejada Sorzano y calle Monje; los familiares de la que fuera esposa del entonces presidente de YPFB habían guiado a los cuatro ocupantes de una Cherokee negra hasta el domicilio del abogado Gonzalo Aramayo, situado en el segundo piso de un edificio de esa populosa zona.

Los que iban en las dos vagonetas querían cerrar a la brevedad posible la entrega y la recepción de los 450 mil dólares de un presunto soborno para el entonces presidente de YPFB, Santos Ramírez, por haber usado su poder discrecional en la adjudicación de la planta separadora a la sociedad accidental Catler-Uniservice.

Pero, según las investigaciones, otro grupo, que seguía los pasos de los primeros y que había planificado todo hasta el mínimo detalle, estaba en ese sector de la ciudad para realizar un “volteo” (robo).

La Cherokee negra transportaba a los hermanos Jorge y Miguel O’Connor D’Arlach Taborga y a sus dos colaboradores, Fernando Córdova Santiváñez y Mario Cossío McGalem. El grupo que los esperaba para ejecutar el “volteo” estaba liderizado por el prontuariado Rufino Rodríguez, alias El Rufo, quien, según lo que declaró el 28 de febrero de 2009, tras ser aprehendido en Cochabamba, había sido convocado a La Paz por Ernesto Córdova Santiváñez, hermano del empleado de los O’Connor D’Arlach, aunque posteriormente se retractó de estas declaraciones.

Navía y Aramayo descendieron de la Mitsubishi con el objetivo de abrir la puerta de calle del edificio y casi simultáneamente también bajaron de la Cherokee Jorge O’Connor D’Arlach, con un maletín con 300 mil dólares y una laptop, y Mario Cossío MacGalem, con otro de 150 mil dólares. Antes de que ingresaran al domicilio de Aramayo, fueron interceptados por Rufino y un cómplice, que los habían seguido desde el banco en una moto, y por Ariel y Yerko, que salieron como fantasmas de un Toyota Caldina verde, estacionado a unos metros del lugar.

Según las investigaciones policiales, los delincuentes inmovilizaron a Aramayo al aprisionarlo con la puerta del domicilio, en tanto que Rufino exigía a gritos que O’Connor soltara el maletín, pero el ejecutivo se resistía a cumplir la intimidante orden, por lo cual el cabecilla de la banda dice que “disparó directamente al cuerpo y él se cayó al suelo soltando el dinero”; Cossío, al presenciar el hecho de sangre, tiró el segundo maletín al piso y escapó, despavorido, por la vecina calle Monje; se tropezó, rodó algunos metros, pero después se levantó, para alejarse rápidamente de la escena del crimen.

Ya con los dos maletines en su poder, los delincuentes también huyeron del lugar: Rufino se fue en la Toyota Caldina y su cómplice en la moto Honda.

Atónitos, los que fueron testigos del homicidio tuvieron que reaccionar rápidamente, porque Jorge O’Connor D’Arlach, pese al disparo recibido en el cuello, según certificaría después un informe forense, seguía con vida; su hermano Miguel y Fernando Córdova lo trasladaron en la Cherokee al cercano Hospital Arco Iris, situado a unas cuatro cuadras del domicilio de Aramayo, pero el esfuerzo no fue suficiente, debido al daño interno que había causado ya el proyectil del revólver calibre 38 de Rufino Rodríguez. Jorge O’Connor murió en ese hospital.

Se vinculó el homicidio de Jorge O’Connor D’Arlach con una coima para Santos Ramírez.

Texto basado en Santos Ramírez. Corrupción en tiempos de cambio, de Marco Zelaya y Daniela Espinoza.

Corrupción y “volteo”
Coima El 27 de enero de 2009 Jorge O’Connor D’Arlach murió de un disparo cuando intentaba entregar una presunta coima para el entonces presidente de YPFB, Santos Ramírez.


MontoAquel día un grupo de delincuentes se llevó 450 mil dólares tras el “volteo” a los hermanos O’Connor D’Arlach y a los familiares de la esposa del ahora condenado a 12 años Santos Ramírez.

Catler Uniservice nunca edificó la planta separadora de Río Grande

Noticia publicada el 27 de Enero de 2012 en Pagina Siete

Cuando el entonces presidente de YPFB Santos Ramírez justificó la instalación de la planta separadora de líquidos de Río Grande, con los argumentos a los cuales apelaba cuando era senador, durante la discusión de la actual Ley de Hidrocarburos 3058, dijo que el país precisaba industrializar el gas natural.

Ramírez se había destacado, en mayo de 2005 y en los meses previos, como un tenaz partidario de la imposición del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), con una alícuota del 50 por ciento a la producción de hidrocarburos; la posición del entonces político respondía a todo el debate previo a la promulgación de esta norma, en el que el MAS había posicionado la idea de que el Estado sólo percibía un 18 por ciento sobre la producción, en tanto que las transnacionales petroleras se embolsaban el 82 por ciento.

¿Para qué instalar, en la población cruceña de Río Grande, una planta extractora de gas licuado de petróleo (GLP)?

En invierno y en las fiestas de fin de año es frecuente que se registre una escasez de GLP, ya sea por el contrabando a Perú o Brasil, la especulación o bien por el aumento del consumo (el transporte público usa garrafas y no gas natural vehicular); la falta de este producto tiene un elevado costo político para los gobiernos, porque es de consumo masivo, y también en metálico, puesto que debe importarlo de países vecinos.

Lo paradójico, sin embargo, es que Bolivia exporta a Brasil un gas rico en los componentes esenciales del GLP, el propano y el butano, y en gasolina natural -también llamada gasolina blanca-, que se podrían extraer si se contara con las plantas necesarias para tal cometido; la necesidad de restar estos elementos ricos del gas natural, que se van en la corriente de exportación, se convirtió en uno de los ejes del programa petrolero del MAS.

De acuerdo con las especificaciones de la licitación que se adjudicó el consorcio accidental Catler Uniservice, la nueva planta extractora, que será instalada en Río Grande -el punto desde el que se exporta el gas a Brasil-, debía contar con una capacidad de producción de 360 toneladas métricas diarias de GLP, que equivalen a 36.000 garrafas de 10 kg por día, y hasta 600 barriles de gasolina natural; la empresa estatal había estimado, para la planta, un precio aproximado de 90 millones de dólares.

Catler Uniservice ganó la licitación en julio de 2008 al presentar una oferta de 86,35 millones de dólares, por una unidad industrial con capacidad de 260 toneladas de GLP -26.000 garrafas de 10 kg al día- y 450 barriles de gasolina natural, que debía ser entregada llave en mano en 340 días.

El plazo revela la premura con la que YPFB proyectaba ejecutar todas sus obras. Pero tal planta, como se sabe, nunca se edificó.

La planta costaba $us 90 millones
Se estimó un precio de 90 millones de dólares para la obra -que serían pagados con fondos del Banco de Desarrollo Productivo (BDP)- que Catler se adjudicó al presentar una oferta de 86,35 millones de dólares.

De acuerdo con el libro Santos Ramírez. Corrupción en tiempos de cambio, de los periodistas Marco Zelaya y Daniela Espinoza, fuentes del sector petrolero aseguraron que una planta con esas características no costaba más de 50 millones de dólares, por lo cual se habría adjudicado la licitación con un sobreprecio de hasta 30 millones de dólares.

La empresa adjudicataria, que se haría cargo de la instalación de la planta, contrató a su vez firmas proveedoras; entre las empresas figuraban, inicialmente, Catler, Gulsby, Uniservice SRL, ARCAN Engineering, Carlos Caballero SRL y ENSR Bolivia SRL. El contrato, sin embargo, sólo fue firmado por Catler y Uniservice.

En el Senado se atribuyó a este consorcio la misma experiencia que la estadounidense Gulsby, que construyó 95 separadoras en el mundo.


Poder casi ilimitado
Norma El Decreto Supremo 29506, del 9 de abril de 2008, otorgó facultades al entonces presidente de YPFB, Santos Ramírez, para contratar y comprar directamente “con precalificación de potenciales proponentes”.


PoderSe argumentó que se precisaba acelerar la instalación de la planta, mediante el referido decreto, pero en realidad la norma abrió paso a la discrecionalidad.


CorrupciónEse poder amplio derivó en el caso por el que Ramírez fue condenado.

Un decreto facilitó las contrataciones y compras directas

Noticia publicada el 27 de Enero de 2012 en PAgina Siete

Experimentado político, Santos Ramírez conocía que el principal obstáculo de sus predecesores en YPFB fue la lentitud del aparato estatal en lo que respecta a las contrataciones y compras de bienes o servicios. Ramírez exigió como condición para asumir la presidencia de la petrolera que le facilitaran los medios adecuados.

El principal instrumento del que se le dotó fue el Decreto Supremo 29506, promulgado el 9 de abril de 2008 -un mes después de su nombramiento-, mediante el cual YPFB obtuvo la autorización de realizar la contratación directa de obras, bienes, servicios generales y servicios de consultoría, “así como establecer las condiciones que regulan el proceso de contratación de bienes, obras y servicios con precalificación de potenciales proponentes”, en el marco de las leyes SAFCO y de Hidrocarburos.

Con la promulgación de esta norma, tenía, en adelante, carta blanca para efectivizar todas las contrataciones directas necesarias en exploración, explotación, refinación e industrialización, transporte y almacenaje, comercialización y, finalmente, distribución de gas natural por redes. Ninguno de los anteriores presidentes de la empresa había logrado un poder tan omnímodo sobre toda la cadena de los hidrocarburos.

Sólo restaba, por tanto, ejecutar las acciones necesarias para transformar a la compañía estatal en una corporación, mediante sociedades con otras empresas petroleras, para lo cual Ramírez contaba también con otro decreto supremo que definía la nueva estrategia corporativa.

Ambas normas transformaron a Santos Ramírez en uno de los funcionarios más poderosos del país, pues contaba con la facultad, casi ilimitada, de realizar adquisiciones de bienes y servicios.

La intención respondía, en concordancia con lo planificado para el sector público de los hidrocarburos, al deseo de acelerar los procesos para consolidar el dominio estatal sobre esa estratégica cadena productiva.

Sin embargo, se pasó por alto que la eliminación de tales resguardos legales, cuyo cumplimiento era obligatorio en el Estado, también puede llevar a la discrecionalidad, si se considera que ya no regían los procedimientos para compras.

SAntos Ramirez Ascenso y caída de un hombre fuerte

Noticia publicada el 27 de Enero de 2012 en Pagina Siete

Si Santos Ramírez se convirtió en un personaje público fue porque defendió con tozudez, cuando aún solo era un parlamentario del opositor MAS, los artículos de una nueva ley petrolera que creaba una nueva distribución de la renta petrolera en el país.

En efecto, la nueva norma instituyó el Impuesto Directo a los Hidrocarburos, que es el responsable de la mayor recaudación por el negocio petrolero en el país -es mucho más importante que la nacionalización, por ejemplo-, pero paradójicamente no asigna recursos a la estatal YPFB. Fue en una oficina del sexto piso del edificio de esa empresa donde Santos Ramírez confrontaría acaso los que fueron los peores momentos de su vida.

Antes de que fuera destituido de YPFB y posteriormente aprehendido, este político, que en los referidos debates parlamentarios se había convertido en la voz autorizada en hidrocarburos en el MAS -siempre acompañado por su escudero, el técnico en computación Guillermo Aruquipa-, había batallado en la arena política hasta convertirse, como se dijo en su momento, en el segundo hombre más poderoso en el entorno palaciego, porque gozaba de la irrestricta confianza del presidente Evo Morales.

Poco antes de que cayera en desgracia, se aseguraba que este profesor rural potosino, nacido en Caiza D el 15 de agosto de 1962, era el seguro acompañante de fórmula de Evo para las elecciones generales de diciembre de 2009.

En esa condición era, pues, uno de los hombres fuertes del partido oficialista, pero que, a diferencia de otros del llamado “círculo íntimo”, no había llegado al Palacio Quemado como un advenedizo, sino como un político provinciano de cepa que se había ganado a pulso su lugar y predicamento en el partido.

Pero su bautizo en las lides políticas se registró en Potosí, donde se fogueó como concejal. Llegó al órgano deliberante como munícipe por el Eje Pachakuti y, como buscaba una mayor proyección, hizo una fuerte apuesta y se vio en la vorágine de la campaña de unas justas locales en las cuales había rivalizado con el, en ese entonces, imbatible y ahora destituido René Joaquino, aunque perdió. Pero la tenacidad que había demostrado, hasta egresar de derecho, lo condujo a abrirse un espacio en el naciente MAS, que comenzaba a articular un discurso nacionalista en el que la lucha contra las petroleras era uno de los ejes.

Dotado de una retórica de medianos recursos, en la cual se notaban las muletillas de abogado, pero que deslumbraba en un grupo en el que no había precisamente grandes oradores, Santos Ramírez llegó a ser senador por Potosí en las elecciones de diciembre de 2005 e inmediatamente después presidente del Senado, en 2006, es decir, el tercer hombre en importancia del país.

Pero como si lo persiguiera cierta fatalidad para pasarle factura por sus éxitos en la política, ese mismo año saltó a los medios el caso de un supuesto asesor suyo que fue aprehendido cuando trataba de traficar droga y que, con la idea de sacarse de encima su responsabilidad penal, exhibió una carta de recomendación del Presidente del Senado; también se destapó el episodio de las visas chinas en el cual lo involucraron, aunque fue más difundido el escándalo de los avales políticos, unas misivas que Santos presuntamente vendía como salvoconducto a una pega en la administración pública.

Como ha sucedido otras veces, el ex político parece sumirse en el silencio ante las adversidades, lo cual, sin embargo, no pudo lograr en el momento en el que un juez leyó la sentencia mediante la cual lo condenaron a 12 años de cárcel. Pudo, eso sí, garabatear una página en la cual se veían líneas algo retorcidas.

Inicios Comenzó como concejal por el Eje Pachakuti en Potosí.


Senador Fue elegido para la Cámara Alta en 2005 y como presidente del Senado en 2006.


Casos Fue involucrado, antes del caso Catler, en los escándalos de las visas chinas, de los avales políticos y de un narcoasesor.



El fugaz matrimonio y el divorcio de Santos Ramírez
Después del estallido del caso Catler-Uniservice, el ex presidente de YPFB y del Senado presentó una demanda de divorcio contra Geovanna Navía Doria Medina, cuyos familiares están involucrados en el caso del “volteo” de los 450 mil dólares al fallecido empresario Jorge O’Connor. La ex esposa ha recibido una condena de nueve años de cárcel.

En la demanda de divorcio, Ramírez argumentó que, a partir de los hechos del 27 de enero, sufrió “malos tratos de orden psicológico, un hostigamiento paulatino progresivo por los medios de comunicación, por la relación con mis cuñados. Puedo afirmar que mi vida en común es intolerable, por lo que he asumido la posición de buscar por la vía del divorcio la ruptura de mi vínculo matrimonial'”.

El matrimonio duró apenas 33 días.

Y durante los momentos más difíciles la ahora ex esposa informó que estaba esperando, según las ecografías a las cuales supuestamente se había sometido, gemelos del ex líder masista.

Santos Ramírez y Geovanna Navía Doria Medina, diputada suplente por el MAS, se habían conocido en 2007 y se habían casado el 6 de enero de 2009 en Caiza D, Potosí, en una boda en la que echaron la casa por la ventana. Antes, Ramírez estuvo casado por 27 años con María Olmos, su paisana y colega -profesora-, con quien tiene tres hijos.

La defensa de Ramírez y de Córdoba apelará el fallo

Noticia publicada el 27 de Enero de 2012 en Pagina Siete

Los abogados de Santos Ramírez y de Luis Fernando Córdoba anunciaron que apelarán el fallo de sentencia que los condena a 12 y seis años de prisión respectivamente porque lo calificaron como injusto e inverosímil.

José Luis Paredes, defensor del ex presidente de la estatal petrolera, consideró los 12 años de prisión para su cliente como una determinación sin argumentos.

“Nosotros hemos presentado las suficientes pruebas que eximen al señor Santos Ramírez de culpa por los delitos que se le acusan; sin embargo, los jueces no han valorado ninguna de ellas”, manifestó el jurista tras la audiencia de sentencia condenatoria.

Asimismo, anunció que apelará la sentencia en los próximos 15 días, aunque señaló que no tiene muchas esperanzas de que el fallo sea revertido por los jueces.

Manifestó la posibilidad de acudir al Tribunal Supremo de Justicia con un recurso de casación y si se ratifica la condena, acudirán a instancias internacionales para que Ramírez sea escuchado y presente sus pruebas.

Por su parte, el defensor de Luis Fernando Córdoba, William Sánchez Peña, manifestó que la resolución final es inverosímil y consideró injustos los seis años de prisión para su cliente comparados con los tres años del ex gerente de Planificación de YPFB, Misael Gemio, que se encuentra prófugo y era parte activa de la estatal.

Evo dice que corruptos amenazan a la ministra Nardi Suxo

Noticia publicada el 27 de Enero de 2012 en El Sol


El presidente Evo Morales denunció este jueves que personas investigadas por actos de corrupción amenazan y hacen llorar a la ministra de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción, Nardi Suxo, como represalia a la labor que cumple esta alta funcionaria de Estado, cuyas amenazas afectan a su familia.

Morales destacó que Bolivia ya no sea catalogado como un país corrupto, como sucedía en el pasado, debido a las políticas que realiza su gobierno para sancionar a los malos funcionarios públicos que habrían causado daño económico al Estado.

"A nuestra ministra le hacen llorar los maleantes, los delincuentes, ella quería renunciar pero yo no le he permitido que renuncie, claro porque cuando se afectan sus intereses económicos, la plata que han robado, amenazan no solamente a nuestra ministra inclusive a su familia, la ministra sigue luchando contra la corrupción, aunque llorando, pero no importa está trabajando muy bien", manifestó Morales en el 42 aniversario del municipio de Incahuasi.

Asimismo, el mandatario recordó que la imagen de los legisladores cambio en los últimos años, pues cuando él era diputado (1997-2005), consideraba que el extinto Congreso Nacional era la "primera mafia" del Estado". "Porque en su interior se encontraban diputados y senadores del MNR, MIR y ADN, a quienes calificó de "corruptos".

jueves, 26 de enero de 2012

Condenan a Santos Ramírez a 12 años de prisión por corrupción en YPFB

Noticia publicada el 26 de Enero de 2012 en ERBOL

El Tribunal Primero de Sentencia de La Paz, presidida por el juez José Luis Rivera, condenó hoy a 12 años de prisión al exhombre fuerte del Movimiento Al Socialismo (MAS) y expresidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Santos Ramírez, después de haberse comprobado su participación, junto a otras personas, en actos de corrupción en el contrato suscrito entre la estatal petrolera y la empresa Catler-Uniservice, para la construcción de una planta separadora de líquidos en Río Grande, Santa Cruz.

Los delitos por los que fue condenado Ramírez son: contratos lesivos al Estado, incumplimiento de deberes, incumplimiento de contrato, asociación delictuosa, uso indebido de influencias, conducta antiecónmica, cohecho activo y pasivo.

Junto a Ramírez fueron sentenciados su exesposa Giovanna Navia Doria Medina (a 9 años), Esther Carmona Morales (9 años), Javier Navia Doria Medina (6 años), Fernando Córdoba Santibañez (6 años), Marco Antonio Vega del Carpio (9 años), Misael Gemio Jordán (3 años), Agustín Tomás Melano (6 años) y Mauricio Ochoa Urioste (9 años), estos tres últimos están prófugos de la justicia.

De acuerdo a la determinación del Tribunal Primero de Sentencia, todos los varones deben cumplir su pena en la cárcel de San Pedro de la ciudad de La Paz y las dos mujeres condenadas en el Centro de Orientación Femenina de Obrajes

Fueron absueltos de toda culpa, por no haberse encontrado indicios en el acto de corrupción en el contrato entre YPFB y Catler-Uniservice, Julio Anagua Chumacero, Miguel O’Connor D’Arlach y David Álvarez Gantier.


Anuncian que sentencia contra Santos Ramírez se dictará hoy

Noticia publicada el 26 de Enero de 2012 en Opinion

El Tribunal Primero de Sentencia de La Paz anunció que hoy dictará sentencia contra el expresidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Santos Ramírez, acusado por los contratos irregulares rubricados entre la estatal petrolera y Catler para la construcción de una refinería en la localidad cruceña de Río Grande, valuada en 86 millones de dólares.

La fecha del dictamen coincide con el asesinato del ejecutivo de Catler Uniservice, el empresario tarijeño Jorge O’Connor D’Arlach, que destapó el escándalo en YPFB.

O’Connor fue asesinado el 27 de enero de 2009, en la avenida Tejada Sorzano de La Paz, cuando transportaba $us 450.000 aparentemente para una coima destinada al expresidente de YPFB.